L’Heura
Varies families

 

En el 2014 nuestra hija Julieta, junto a Elia, Ana y Ot, transitaron el primer curso de Heura, un proyecto de secundaria que cocinamos entre el equipo y algunas familias de esos años.

En el 2016 nuestra hija Camila se unió al proyecto. Ambas completaron tres cursos y luego siguieron camino hacia la formación reglada para obtener la titulación de la ESO y el bachillerato.

Durante el actual curso no se  ha ofrecido etapa de secundaria y el espacio físico se ha dedicado a los más grandes de Ginesta, donde uno de los integrantes es nuestro hijo Nahuel de 11 años. Entendemos que este cambio ha sido por causa de las limitaciones en los grupos de niñas y niños con referencia a las medidas impuestas ante la pandemia de covid.

Nosotros como familia necesitamos en primer lugar agradecer los años de Heura tanto al equipo como a las familias que apostaron por esta propuesta. Han sido años ricos llenos de aprendizajes  e intensidad.

Estamos muy contentos de haberles podido ofrecer a nuestras hijas un acompañamiento con la mirada del Roure y a la vez tristes por no poder ofrecérselo a nuestro hijo Nahuel. Los años de secundaria que Nahuel no podrá disfrutar de esta opción, en una etapa tan importante como es la adolescencia, es una pena profunda que sentimos como familia.

Nos gustaría abrir un espacio de reflexión en donde podamos pensar entre todos ideas y alternativas para que este espacio, en nuestra opinión, tan necesario no se pierda.

Cecilia y Juan

 

Com a mare i pare que hem viscut el naixement de L'Heura i el pas que hi va fer durant tres anys la nostra filla Èlia, podem dir que va ser una experiència bella i intensament multicolor. Com la vida a El Roure!

Des del primer any, en què només eren quatre joves de 12 anys fins al tercer, en què el grupet havia crescut, les families vam gaudir d'aquesta etapa acompanyant els adolescents i vam ser testimonis de com es van consolidar encara més els recorreguts vitals de tots ells abans de passar a nous entorns i relacions personals.

En tenim tan bon record que ens agradaria que encara continués molts més anys, és a dir, per a moltes més noies i nois.

Potser cal tornar a fer encara un altre esforç conjunt entre famílies i escola, com el que inicialment va fer néixer la idea i li va donar forma, per trobar una continuïtat o alternativa.

Madi i Josep M.

L’ Heura para nosotros era un espacio de esperanza. Poder seguir desplegándose como personas con la mirada del Roure en un momento como la adolescencia suponía ofrecerle a nuestra hija Valentina un regalo maravilloso.

 

Desde que sabemos que no podrá ser estamos en duelo, no desde el miedo a que se abra a otros mundos ya que la vemos preparada y abierta, desde la tristeza de que esa mirada hacia su interior, su deseo, su ser individual, el grupo... no estará más en un espacio de formato escuela.

 

Esa mirada la valoramos muchísimo y ojalá cada año hubiera habido lista de espera para entrar a heura. Ahora solo queda esperar que otro formato bello y rourenco se vaya fraguando para que más adolescentes puedan disfrutar de buscar con mayor certeza su deseo, con los tesoros que lleva dentro y que el mundo ofrece.

Pati